Formatos de Imagen
2009/02/27
Una imagen digital no es más que un archivo que contiene la información de la imagen trasformada y almacenada en forma de unos y ceros.
Por esto que desde que existen los medios gráficos digitales se ha buscado una forma de convertir una imagen óptica a digital con la menor pérdida de información posible (colores, tonalidades, etc.).
Obviamente, no es difícil de conseguir, retener todos esos datos es relativamente sencillo, pero de esta forma se crearían archivos de imagen enormes. Era necesario comprimir la información de una forma eficiente.
La compresión de imágenes requería necesariamente desechar la información menos relevante, y de aquí empezaron a surgir diferentes métodos de compresión de archivos. Luego comenzó la revolución web, y se hizo necesario crear formatos más agresivos, que contuviesen menos información para que el archivo final pesase cada vez menos.
Y todo ello intentando mantener un resultado coherente y lo suficientemente bueno como para poder ser útil a la hora de compartir, imprimir y almacenar archivos de imagen.
los formatos de imagen más comunes existentes en estos momentos.
El formato JPEG
Es uno de los formatos más utilizados hoy en día, indicado sobre todo para fotografías e imágenes en tono continuo en Internet por su capacidad de conseguir imágenes suficientemente reales y con un gran número de colores.
Este formato soporta los modos de color CMYK, RGB y la escala de grises sin canales alfa, llegando a convertirse en uno de los formatos más populares por su versatilidad y una compresión bastante alta.
El formato TIFF
De mayor calidad que el formato JPEG, pero con compresiones mucho menores.
Este formato es utilizado sobre todo en la impresión de imágenes digitales, debido a que crea archivos de gran calidad. El único inconveniente de este formato es el tamaño de los archivos que crea, por lo que no suele utilizarse para publicar imágenes ni almacenamiento.
A pesar de ello, TIFF es uno de los formatos más flexibles y prácticamente admitido por todas las aplicaciones de pintura, edición de imágenes y diseño.
Soporta casi todos los modos de color: RGB, CMYK, Lab, Indexado y escala de grises, todos ellos con canales alfa, y mapa de bits sin canales alfa.
El formato TIFF no puede crear archivos de tamaño mayor a 4 GB.
El formato BMP
Este formato tiene su origen en la plataforma Windows y DOS, aunque ahora se ha expandido y es característico por su usabilidad y el soporte en la mayoría de software de imagen que podamos encontrar hoy en día.
Admite RGB, color indexado, escala de grises y mapa de bits sin canales alfa.
Muy utilizado por las aplicaciones basadas en Windows, podemos encontrarlo en infinidad de imágenes, aunque su uso mayoritario es en el desarrollo de juegos y aplicaciones DirectX.
El formato GIF
Uno de los formatos más utilizados en Internet, crea gráficos e imágenes de color indexado en la web. Aunque una de sus carencias es la de admitir muy pocos colores (256 como máximo), se ha expandido mayormente por su capacidad de compresión al ser capaz de crear archivos de unos pocos kilobytes.
El formato GIF puede preservar las transparencias de la imagen aunque no soporte la inclusión de canales alfa.
Muy utilizado también en animaciones, al ser posible almacenar más de una imagen por fichero, creando pequeñas películas formadas por secuencias de imágenes que se repiten en el tiempo.
El formato PNG
Formato creado como alternativa a GIF. Viendo que este último carecía de un aspecto tan importante como es el modo de color, PNG nace con la pretensión de ser el nuevo formato de imagen de intercambio en Internet.
PNG admite compresión con menos pérdidas de información, produce transparencias de fondo sin bordes irregulares y soporta los modos RGB, escala de grises y color indexado sin canales alfa.
Este formato está siendo utilizado cada vez más para sustituir a GIF en gráficos para web, y cada vez más en imágenes con mayor calidad que antes eran comprimidas con JPEG.
Cómo funciona el formato JPEG
JPG (o JPEG) es un formato de archivo muy utilizado para guardar imágenes. Su practicidad consiste en que es capaz de reducir considerablemente el tamaño de los ficheros, porque aplica compresión a las imágenes. Eso sí, lo hace a costa de perder datos, es decir, se pierde calidad (se dice que es un formato con pérdida). No obstante, en el momento de guardar las imágenes se puede elegir la cantidad de compresión aplicada (a más compresión, menor tamaño de archivo y menor calidad). Si guardamos usando poca compresión, conservaremos mucha calidad, y reduciremos mucho el tamaño del archivo.
Hay que tener presente que la información perdida al aplicar la compresión nunca más se podrá recuperar, por lo que hay que tener precaución. Igualmente, la pérdida es acumulativa. Es decir, si estamos trabajando en Photoshop con una fotografía en este formato y vamos guardando una vez encima de otra, podremos estropear la imagen considerablemente. En estos casos, lo mejor es guardar la imagen en TIFF, o en PSD u otro formato sin pérdida, y, sólo, al final, cuando ya esté acabada la edición, guardarla, también, en JPEG.
Por todo ello, es el formato que utilizan normalmente las cámaras digitales (aunque muchas tienen la posibilidad de usar formatos sin pérdida, como TIFF o RAW, que ocupan mucho más espacio)
¿Cómo comprime JPEG?
El JPEG, básicamente, reduce el número de instrucciones relativas a los colores de la imagen. Una imagen en TIFF puede tener, por ejemplo, 350 matices de azul. Si la comprimimos en JPEG, lo que ocurre es que el programa analiza los distintos tonos y pasa a considerar, ciertos tonos muy parecidos, como tonos idénticos. es decir, los convierte en el mismo color. De esa manera, se ahorran instrucciones y, consiguientemente, tamaño de archivo.
Cuanto mayor es la compresión, más diferencia hay entre los colores que pasan a ser considerados iguales, y, por lo tanto, más matices se van perdiendo.